jueves, 20 de febrero de 2014

Serranía Celtibérica

Oncala desde el Puerto. Cien habitantes con sus tres anejos
El Proyecto Serranía Celtibérica está dirigido por Francisco Burillo Mozota, Catedrático de Prehistoria de la Universidad de Zaragoza en el Campus de Teruel. Está compuesto por 30 investigadores de diferentes universidades e instituciones. A este proyecto se han unidos asociaciones y plataformas que luchan, en la medida de sus posibilidades, para que este espacio, ya empobrecido y con una densidad de población que no alcanza los ocho habitantes por kilómetro cuadrado, se recupere.

El espacio Serranía Celtibérica agrupa, en mayor o menos superficie, las provincias de Soria y Teruel (en su totalidad); Guadalajara (salvo la franja limítrofe con Madrid); Cuenca (salvo la zona Sur); Castellón (una franja del Oeste provincial); Zaragoza (salvo el NE); la mitad de la provincia de Burgos; La Rioja (su zona Sur, limítrofe con Soria y Burgos); y Segovia (una pequeña franja del NE).



Sarnago, en la Sierra de la Alcarama. Siete habitantes.
Manifiesto: Serranía Celtibérica (España)
La investigación arqueológica ha permitido visibilizar la entidad de la Serranía Celtibérica. Con una extensión de 63.098 km2 (doble que Bélgica), tiene censada una población de 487.417 habitantes y una densidad de 7,72 hab. por km2. De sus 1.263 municipios, 556 tienen menos de 100 habitantes, cuando en el resto de España hay 514. Presenta una situación de despoblación extrema, acentuada desde los años 60, momento en el que los polos de desarrollo se ubicaron en otros territorios, potenciando la emigración. No debe extrañar que en su seno hayan surgido los movimientos sociales más importantes de España: Teruel Existe, Soria Ya, La Otra Guadalajara, La Plataforma Cívica de Cuenca, Al Jiloca ya le Toca, etc.

La Serranía Celtibérica comparte con la Zona Ártica de los Países Escandinavos la mayor despoblación de la Unión Europea. Pero nuestra situación es más crítica que la de Laponia. Las extremas condiciones de frio de Laponia han dado lugar a que la población se concentre en los fiordos y existan medidas especiales para los habitantes de su interior. Sin embargo, la Serranía Celtibérica es un territorio desestructurado, sin cohesión interna, con un patrimonio degradado, con la mayor tasa de envejecimiento de la UE y con los índices de natalidad más bajos, por lo que está biológicamente muerta y condenada a su desaparición.

Cañicera, en el Sur provincial. Cuatro habitantes.
En la Baja Edad Media fue zona fronteriza entre los reinos de Castilla y Aragón. Esta condición de frontera ha perdurado, en cierto sentido, hasta la actualidad. La Serranía Celtibérica es zona interior y, a su vez, zona periférica de las Comunidades Autónomas de Aragón, Castilla La Mancha, Castilla y León, Comunidad Valenciana y La Rioja, en cuyas capitales residen los centros de poder político y económico.
Sin embargo, hace algo más de dos mil años la situación era muy distinta. La Celtiberia tenía una entidad cultural propia; y sus centros políticos y económicos estaban situados en las múltiples ciudades estado de su territorio. Una de ellas, Segeda, alcanzó el mayor tamaño del Norte de Hispania. Roma la trató como igual al declararle la guerra en el año 154 a.C., adelantó la elección de los cónsules del 15 de marzo al 1 de enero, motivo por el cual nuestro calendario comienza en esta fecha. Roma desplazó 30.000 hombres; los segedenses, aliándose con los numantinos, reclutaron 25.000; y el 23 de agosto, día de Vulcano, les derrotaron. Poco después, los romanos vencieron a los celtíberos; pero su avance fue lento: Numancia tardó veinte años en caer.
Ha llegado la hora de volver a unir nuestras fuerzas para detener el mayor “etnocidio silencioso” de la Unión Europea. Quienes vivimos en la Serranía Celtibérica y nos resistimos a abandonarla pedimos:
Al Gobierno Español y a los Gobiernos Autónomos que reconozcan la peculiar entidad territorial de la Serranía Celtibérica. Que, ante su crítica situación, apliquen la discriminación positiva y tomen medidas efectivas, no paliativas, en materia económica, fiscal y de infraestructuras, y que anulen las “fronteras” educativas y sanitarias. Que los fondos que destinan en materia de despoblación y envejecimiento se inviertan de forma finalista en los territorios despoblados.
A la Unión Europea que tenga en cuenta su condición periférica y fronteriza y aplique las medidas legisladas en materia de montaña, ruralidad y despoblación. Que ubique en la Serranía Celtibérica el Centro de la UE de Documentación e Investigación del Desarrollo Rural.
A la UNESCO que reconozca el Patrimonio Cultural de la Celtiberia como Patrimonio de la Humanidad (estuvo en su lista indicativa desde 1998 al 2006).
Peñalcázar. Sureste provincial. Deshabitado.
Necesitamos medidas efectivas de “repoblación”, que supongan la explotación sostenible de sus recursos, la promoción nacional e internacional de la riqueza potencial de la Serranía Celtibérica, de su patrimonio natural y cultural, de sus productos agroalimentarios, artesanales, gastronómicos y turísticos. ¡Y las necesitamos con extremada urgencia! Por que no hay nada más triste y desolador, para la mayoría de nuestros municipios, que vivir en el vacío de sus calles en invierno, en la soledad de un pueblo sin niños, rodeado de casas que se van hundiendo, y a más de una hora de coche de cualquier servicio.
(Manifiesto desarrollado por el Instituto Celtiberia de Investigación y Desarrollo Rural y el Proyecto I+D+i: HAR2012-36549. “Segeda y la Serranía Celtibérica: de la investigación interdisciplinar al desarrollo de un territorio”, financiado por el Ministerio de Educación y Ciencia y los fondos FEDER, en el que participan 30 investigadores dirigidos por Francisco Burillo-Mozota, catedrático de Prehistoria de la Universidad de Zaragoza en el Campus de Teruel. Véase el documento: Serranía Celtibérica (España). Un Proyecto de Desarrollo Rural para la Laponia del Mediterráneo)
Taniñe. Sierra de la Alcarama. Tres habitantes

Un Instituto de Investigación para dar soluciones

“El grupo de investigación de la Serranía Celtibérica, unido a otros investigadores, van a constituir de forma inmediata el Instituto Celtiberia de Investigación y Desarrollo Rural con sede en el Campus de Teruel. En la fase previa ha elaborado un documento Serranía Celtibérica (España). Un Proyecto de Desarrollo Rural para la Laponia del Mediterráneo, donde se demuestra que cumple los requisitos para que la Unión Europea la reconozca como Región Montañosa, Región Escasamente Poblada y Región Rural Remota. El marco de este Instituto se refleja en la reunión del Consejo de Competitividad para debatir el Programa Horizonte 2020: “Las ciencias sociales y las humanidades se integrarán en los tres pilares principales de Horizonte 2020 y se incluirán como parte integral de las actividades destinadas a solventar todos los retos sociales traspasando los límites en los que se enmarca cada disciplina”. Las estrategias investigadoras también se encuadran en los objetivos establecidos por el Parlamento Europeo en su Reglamento del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), 2014-20: “El FEDER debe contribuir a reducir las diferencias entre los niveles de desarrollo de las diversas regiones y el retraso de las regiones menos favorecidas, ... a las regiones que padecen desventajas naturales o demográficas graves.. y de montaña””. Francisco Burillo Mozota. Diario de Teruel, lunes, 17 de febrero de 2014.





jueves, 6 de febrero de 2014

Rebollo de Duero y Quintana Redonda, lumbres de invierno

Quintana Redonda. 

Rebollo de Duero
Fuego purificador, ofrenda a las divinidades, remembranzas antiquísimas, simplemente juego, o todo junto, el caso es que las lumbres, hogueras o luminarias, es un rito tan viejo como la humanidad, cristianizado en su momento, no el hecho en sí de encender una hoguera, si no la dedicación de ese fuego. Aquellas que hacían honor al solsticio de invierno, se convirtieron en homenajes por ejemplo a la Candelaria (2 de febrero), San Blas (3 de febrero), o Santa Águeda (5 de febrero).
En el mundo rural (hay que fijarse bien en que ritos y costumbres surgieron, se practicaron y perviven gracias al mundo rural), muchos pueblos aprovechan la celebración del patrón para encender una hoguera, en realidad la excusa para reunirse alrededor de ella.
Son muchos los pueblos de Soria que prenden, o prendían, fuego a los leños en invierno: Tajahuerce, Tardajos de Duero, Muro, Pinilla del Campo, Puebla de Eca, Navaleno, y muchos más, en Nochebuena o Navidad. En Fuentes de Magaña lo hacían por Santa Bárbara.
Raimundo Lozano Vellosillo relata, en su “Rueda de Sucedidos”, (Los cuadernos de la señora Rufina. Soria Edita, 2005), el significado de la hoguera en su pueblo, Torrubia de Soria, por Santa Bárbara:
 “Las chicas en la plaza Mayor y los chicos en el juego de pelota. La leña de encina “y algún tronco de chopo despedazado y seco”. Se preparaba después de la misa. Iban de casa en casa: “tío Juan, tío Pedro, tía Luisa, leña para Santa Bárbara”. Se preparaba la leña pero no se prendía la hoguera. “Bien comidos y satisfechos, se empezaba a prenderle fuego. ¡Qué emocionante aquello, qué alborozo! La blancura de la nieve por tejados, por árboles y por el suelo, más el chisporroteo de las llamas por lo alto, espantaban a palomas y pájaros. También las gallinas y gallos que parecían asustados con tanta algarabía. A la hoguera acudíamos todos, hombres y mujeres, y a coro cantábamos aquella cantiga en forma de sonsonete: Santa Bárbara bendita,/Santa Bárbara que truena,/no apedrees las cosechas/estén malas o estén buenas. (…). Acabadas las llamas, en el rescoldo se echaban las patatas para asar. Y los embutidos. Había quién, disimuladamente, echaba sal sobre los tizones, y se producía un chisporroteo como si estuviésemos en el principio de una guerrilla. Y qué ricas estaban las patatas y qué ricos aquellos chorizos mezclados con ceniza. Sin llamas ya, saltábamos por el rescoldo, con vivas a Santa Bárbara y los versos de ripio escritos por no se sabía quién. Acabada la merienda, se apagaba la hoguera. Con nieve, no era difícil eliminar aquellas ascuas que refulgían entre un montón de ceniza”.
Rebollo de Duero. Cortando la leña.
En Villarraso (Revista El Espino, agosto 2003). Florentino Carrascosa Marín relata de esta forma el rito de la hoguera: “El 20 de enero, los chicos y chicas de la escuela nevase, lloviese, hiciese frío o calor, en el recreo y al salir de clase íbamos a pedir y buscar leña por las casas y la llevábamos a las plaza, por la tarde los mozos hacían un buen montón y alrededor de las 8 se le prendía fuego con gran jolgorio de todo el pueblo, sobre todo los que habíamos colaborado en la recogida de la leña, había baile y chocolate”.
San Antón fue, y es, uno de los días más propicios para hacer luminarias: Magaña, Las Casas, Santa María de Huerta, Pedrajas de San Esteban, Gallinero y tantos otros. En Jaén, nuestra tierra, era este también el día elegido para “Las lumbres de San Antón”. Allí se quemaba lo viejo, que las mujeres (siempre las mujeres) iban guardando a lo largo del año “para las lumbres”. Cada barrio tenía la suya. Eran temibles aquellas luminarias, por lo extensas y lo altas. En Jaén y sus pueblos, alrededor de las hogueras, se bailaban y cantaban los melenchones:
Por un beso de tu boca
diera yo la catedral
y el jardín de los Naranjos
y el Palacio Provincial.

Con este novio
que tengo ahora,
le doy la lata al otro
y el tonto llora.

En Soria y sus pueblos era frecuente, también, encender luminarias por Carnaval: Recuerda, Pedraja, Quintanilla de Nuño Pedro, Peñalba de San Esteban (en los picos Magazos o “tetas de la Reina”). San Juan, otra fecha que algunos denominan mágica, pero que en realidad no es otra que el solsticio de verano: Somaén, por ejemplo, y qué decir que no esté ya dicho de la hoguera de San Pedro Manrique y el “paso del fuego”.
Tiburcio Romero, de Castilfrío, con motivo de nuestras preguntas para “Soria, pueblo a pueblo”, nos dijo que las hogueras se hacían a primero de mayo, con leña de espino. El último día de abril los mozos subían al monte con merienda y bota, luego subían las mozas y merendaban. Las mozas bajaban un fajo cada una y se dejaba en la plaza. A las nueve se les prendía fuego, baile hasta la madrugada. Se hacía con motivo de la fiesta del Hecce-Homo, por lo que al día siguiente los mozos corrían para ser los primero en tocar el campanillo de la ermita del santo.
Quintana Redonda. Niños ante la hoguera con roscas de San Blas

En pleno verano en Sotillo del Rincón, el 30 de agosto, en honor de San Ramón Nonato, las mujeres embarazadas pagaban la misa y contribuían a la lumbre con un cesto roto. Bailaban alrededor de la hoguera mientras los cestos se consumían, para que el santo les diera un parto feliz.
Si nos fijamos en las fechas de las luminarias, muchas coinciden con las que los estudiosos de los celtas denominaron Sahmain (al principio de noviembre), Inbolc (los primeros días de febrero), Beltaine (primeros días de mayo), y Lugnasad (principio de agosto). Naturalmente no existe documentación que sostenga estos estudios, pero la tradición oral sigue siendo (y lo será para las próximas generaciones) una fuente muy valiosa.
Apoyándonos en este calendario celta podríamos decir que las lumbres que han tenido lugar estos días, siglos atrás, se hubieran hecho en honor a Inbolc, o de la fertilidad, o de la esperanza de unos días con más luz. Pero, aquí y ahora, las dos hogueras que hemos visitado estos días se han hecho, una en honor a San Ildefonso, en Rebollo, y la otra de Santa Águeda, en Quintana Redonda.
Rebollo de Duero es un pueblo de la campiña adnamantina, que perteneció a la antigua Comunidad de Villa y Tierra de Berlanga,  limpio, cómodo y con casas bien rehabilitadas, por donde discurre, lento y majestuoso, el río Duero. Su magnífica dehesa sustenta árboles muy antiguos (dicen que algunos milenarios), y notables según el catálogo referente a la provincia de Soria. Son fresnos, majuelos y espinos, entre los más venerables. San Ildefonso es su patrón, y aunque su día es el 20 de enero, han trasladado la luminaria al sábado más cercano para facilitar la reunión de sus vecinos, dispersos por otros pueblos. Octavio Yagüe es el habitante dinamizador de este pueblo que conoció tiempos mejores; él construye cada año un hermoso Belén que puede verse en la iglesia y se ocupa de que las costumbres, ritos y tradiciones no se pierdan para siempre.
La pira en Rebollo se hace con leña de fresno y es motivo para que todos sus habitantes y aquellos que un día lo fueron, se reúnan alrededor de ella para cenar en comunidad los productos sorianos que se han encargado de cocinar los vecinos en sus casas, tal vez por adra o reo vecino, o quizá por la buena voluntad y ganas de colaborar de cada cual.
Quintana Redonda. Aprendiendo a pasar el fuego.
Fue Quintana Redonda pueblo resinero y ceramista. Discurre por su término el río Izana y forma, junto a otros pueblos, la Mancomunidad del Río Izana. Ellos hacen coincidir la hoguera con Santa Águeda, festividad de “las Águedas”, el día en que las mujeres sostienen la vara de mando y, simbólicamente, lo ejercen, vestidas con trajes regionales. Tiene Quintana, en la plaza donde hace unos años se levantaba el viejo frontón, un espacio destinado a la hoguera, bien delimitado, para evitar fuego descontrolado. La leña es de pino, aunque se mezcla otras maderas viejas y secas para que arda mejor. Mantienen el día aunque no sea festivo, y eso no evita que familias enteras saquen ascuas y coloquen sobre ellas las viandas para comer entre pan y buen trago de vino. Se acercan hasta Quintana muchos vecinos de Las Cuevas. Son los covachos o cuevinos gentes entusiastas, muy participativas, conscientes de que proceden de un pueblo con historia antigua, mantiene muy bien sus tradiciones, acoge a otras foráneas, y anima toda la comarca con variados e interesantes ritos.
Días de luminarias, de embobarse ante el fuego que quisieron mostrarnos como algo terrible, colocándolo en el infierno, y no es otra cosa que uno de los cuatro elementos que hacen posible la vida.



sábado, 28 de septiembre de 2013

Sarnago en otoño




Incansables, inaccesibles al desaliento, los miembros de la Asociación de Amigos de Sarnago siguen luchando para que su pueblo mantenga la dignidad que siempre tuvo. Eso, desde luego, lo han conseguido; eso y mucho más.
Antes de entrar definitivamente en el invierno soriano, cada año menos crudo, la Asociación organizó, el 18 de octubre pasado, la presentación en el Centro Cívico Lestonnac de Tudela, de la novela La Vara de la Libertad.
Unos días después se presentó, en el Casino de la Amistad de Soria, la revista número 6, que anualmente publica la Asociación, a la vez que el proyecto cultural. Se trataba de traer a la capital el pueblo en esencia, ya que los medios, inmersos en la problemática soriana y la recepción de los comunicados de prensa de las distintas administraciones, no acostumbran a desplazarse a ninguno de los más de cuatrocientos que se asientan por las tierras de esta provincia, salvo excepciones de pueblos grandes.
Reproducimos aquí el comentario que aparece colgado en la web de la Asociación de Amigos de Sarnago



Presentamos en Soria el Nº 6 de la revista Sarnago.
 El Casino “Circulo Amistad de Numancia” nos hizo aterrizar de las nubes
En esta tarde muy lluviosa de Soria, poco más de 20 personas asistieron al acto. Queremos dar la gracias a todos ellos y en especial a los que se desplazaron desde Agreda, de Mazaterón, de otros lugares de la provincia  y desde Vitoria. Hacía media hora que por la calle del Collado habían pasado más de 2.500 personas en la manifestación en contra de la ley Wert de educación.
Pensábamos que estábamos en disposición de  presentar todo nuestro proyecto en la capital.
Después de 33 años como asociación, la edición de 7 revistas, la experiencia que nos daba el hecho de haber  organizado más de 30 actos culturales (muchos de ellos de primer orden). Con el fin de dar a conocer nuestro proyecto y nuestra tierra, desde hace un par de años nos lanzamos a organizar actos fuera de Sarnago, por ejemplo en Tudela de Navarra, donde hemos organizado unas presentaciones de libros relativos a nuestra tierra, donde la respuesta de público era numerosa (más de 80 personas en cada una de ellas, llegando en una ocasión a superar el centenar)
El Casino nos ofreció sus impresionantes instalaciones. Preparamos concienzudamente todos los detalles de la presentación, hasta montamos un video con los actos más importantes que hemos realizado estos últimos años (http://www.youtube.com/watch?v=vOu90C1Gs-g&feature=c4-overview&list=UUoIz8PVx2z6aQFsZjlZ5XGA).
Contamos con la presencia de dos socias de gran altura cultural, Isabel Goig y Elena Labayen (esta última desplazada desde San Sebastián para este acto). Enviamos correos a todos los medios de comunicación de Soria informando del acto, y a todos los contactos que creíamos les pudiese interesar, lo anunciamos por las redes sociales; nos consta que desde el Casino se actuó de la misma forma.
Desde hace años, el tema más recurrente en toda la provincia no es el tiempo que hace, es la despoblación y la falta de futuro para Soria. ¡¡Ojalá!! nuestra asociación fuese capaz de atraer una gran empresa que crease más de 1.000 puestos de trabajo de un plumazo. Como nuestras ideas no son tan grandilocuentes nos conformamos con INTENTAR recuperar nuestro pueblo y nuestra zona a través la cultura.
Algunos piensan, principalmente políticos, que solamente nos dedicamos a jugar y a entretenernos. No pueden comprender que los que no manejamos cifras astronómicas para realizar unas infraestructuras, muchas veces de dudosa utilidad, podamos organizar estos actos culturales. Otros, o los mismos, menosprecian la capacidad de esta asociación en crear, por ejemplo, un museo etnográfico únicamente con las aportaciones y trabajo de los vecinos (alguno dice que no es un museo, solamente es un lugar donde se guardan cosas viejas) para estas cosas únicamente cuenta si te has podido gastar 250.000 euros en un centro de interpretación lleno de multimedia. Son los que no valoran ni el trabajo, ni el esfuerzo y piensan  que todo lo que no cuesta dinero no tiene importancia. Decía D. Antonio Machado Sólo el necio confunde valor y precio.
 Cuando los medios de comunicación dicen que no se pueden desplazar hasta este pueblo para cubrir algún evento o noticia dado que se encuentra a 45 Km. de la capital, hay veces que entiendes esta postura. Dejan mucho que desear que seamos nosotros los que nos acerquemos hasta la capital y tampoco tengan tiempo para cubrir la noticia (excepto alguna honrosa excepción).
Todo esto no es nada más que un pequeño contratiempo en nuestra lucha que nos hará seguir trabajando con más ganas en la recuperación de Sarnago y de toda la comarca.



I Encuentro Literario en Sarnago


“¿Qué tengo yo, que mi amistad procuras?”, preguntaba Lope de Vega. Esa tarde, de nuevo en Sarnago, al entrar en la plaza de las reuniones, actos y concordias, se me vino a la cabeza al ver ese espacio, ya tan familiar, habitado, que no obstruido, por un grupo de franceses que habían llegado en un microbús rojo. Miraban el entorno como nosotras, acostumbrados ya a él, lo mirábamos las primeras veces. Ahora forma parte de nuestras vidas y lo sentimos como nuestro, aunque no falten la sorpresas que produce la luz, siempre variante, capaz de mostrar las montañas, el valle y los árboles distintos cada vez, aunque parecidas sean las sensaciones.

Este año el verano se resiste a dejar las tierras de Soria, y esa tarde del 21 de septiembre, día en que los humanos nos hemos empeñado en que el otoño ha de visitarnos, él, dueño y señor de sus actos, no había hecho acto de presencia.

Llegábamos Leonor y yo de San Pedro Manrique donde Mikel R. Nieto y su equipo (quienes caminan con cámaras y otros objetos desconocidos por nosotras a cuestas por las veredas de la Sierra de la Alcarama en busca de sus sonidos), me habían hecho una larga entrevista sobre la despoblación, sus causas y sus consecuencias. Después habíamos parado a la orilla del río Linares para comer unos trozos de pan con tomate y beber unos tragos de la bota. Sabia combinación de nuestras tierras, Cataluña y Soria.


Para cualquier humano al uso, entrar por el caminillo de tierra que separa el lugar habilitado en Sarnago para aparcamiento y la ágora y encontrar allí aquel grupo de ciudadanos franceses, hubiera resultado, al menos, chocante. Pero nosotras, acostumbradas a vivir actos como no se viven en ningún lugar de estas tierras, contemplamos el hecho con la naturalidad que otorga el conocer a los miembros de la Asociación de Amigos de Sarnago, capaces de casi todo.

Aquel grupo llegaban desde Sarlat (Francia), departamento de Dordoña, entre Burdeos y Touluse. Y, más concretamente, de la Escuela de Idiomas de esa ciudad, en un acto de intercambio con la de Logroño. Y el motivo era leer, en la plaza, con la escuela ocupando un lado de ella, y una gran casona de piedra al frente, retazos de los tres libros escritos por el sarnagués Abel Hernández, nacido en la casona de piedra siempre a la vista de todos los lectores. Esas tres publicaciones donde Abel ha volcado su infancia, su mocedad, parte de su juventud, y los recuerdos de la madurez. “Historia de la Alcarama”, “El caballo de cartón”, y “Leyendas de la Alcarama”.

Como todo lo sencillo, fue cálido. Las voces de la señora francesa que conducía el acto, delicada y armoniosa, sin estridencias, chocaba con el mineral domesticado que envuelve, siglos ha, la plaza, y la dejaba salir hacia los relieves redondeados de puro ancianos de la Sierra de la Alcarama, que cobija cada vez con más frecuencia a todo aquel que acude a Sarnago, “Tierra de nadie, tierra de todos”.

Michel García, cantautor riojano, sin micrófono, acompañado solamente de su guitarra, iba interpretando canciones populares de la zona, de La Rioja y de Soria, que comparten espacio, historias, leyendas, caminos, ovejas y caballerías, algunas de cartón.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Las Móndidas, 2013

Las Móndidas de Matasejún
 

 
 
Las Móndidas de Sarnago
 

miércoles, 17 de abril de 2013

Almarail...esCultural



El día 17 de abril tuvo lugar, en el Casino de Soria, la presentación de las actividades culturales que van a tener lugar en el pueblo de Almarail a lo largo del año 2013. El acto, con el nombre de Almarail… esCultural, estuvo presentado por Juan José Delgado Soto, alcalde de Cubo de la Solana, a cuyo municipio pertenece. Le acompañaron Isabel, la alcaldesa pedánea; Miguel Ángel Rodríguez Marcos, médico, ceramista y escultor; Nadim Dzananovic Ustovic, natural de Sarajevo y residente en Soria desde 1992, escultor; y Francisco I. Las Heras Soto, pintor, con más de setenta obras en su haber.

El motivo de tamaño despliegue artístico se debe a que la inmediata actividad que va a tener lugar en este pequeño y precioso pueblo será una escultura metálica que representará un rebaño de ovejas con un pastor al frente, que ha sido diseñada por Miguel Ángel Rodríguez y será compuesta por él y Nadim. Por otro lado, Francisco Las Heras se encargará de pintar un mural representando una puesta de sol. Todo ello en el centro mismo de Almarail y como homenaje a la Trashumancia, como actividad soriana fundamental durante siglos, y a la Cañada Real Soriana Oriental, que discurre por el término.
Se trata, como ha dicho Rodríguez Marcos en la presentación, de hacer el pueblo más y mejor habitable ya que, asegura muchos pueblos son “feos, grises y tristes y el carácter de las personas lo modela el entorno en que vive”. Él sabe mucho de eso, ya que ha conseguido que el pueblo de Pedrajas, donde reside, se convierta en un espacio poseído por el Arte en forma de escultura.

Por otro lado se va a convocar el I Certamen de relato corto “Almarail”, cuyos textos coadyuvarán a la edición de un libro sobre este lugar situado en el centro de la provincia, regado por el río Duero, con un entorno delicioso que ahora, con el proyecto que ha sido presentado, verá incrementado su atractivo, al que se añade también la Torrejalba, o Turujalba, atalaya de origen árabe.
Para más información se puede acceder a la web cuyo máster es Juan José Delgado Soto: http://www.almarail.com