sábado, 28 de septiembre de 2013

Sarnago en otoño




Incansables, inaccesibles al desaliento, los miembros de la Asociación de Amigos de Sarnago siguen luchando para que su pueblo mantenga la dignidad que siempre tuvo. Eso, desde luego, lo han conseguido; eso y mucho más.
Antes de entrar definitivamente en el invierno soriano, cada año menos crudo, la Asociación organizó, el 18 de octubre pasado, la presentación en el Centro Cívico Lestonnac de Tudela, de la novela La Vara de la Libertad.
Unos días después se presentó, en el Casino de la Amistad de Soria, la revista número 6, que anualmente publica la Asociación, a la vez que el proyecto cultural. Se trataba de traer a la capital el pueblo en esencia, ya que los medios, inmersos en la problemática soriana y la recepción de los comunicados de prensa de las distintas administraciones, no acostumbran a desplazarse a ninguno de los más de cuatrocientos que se asientan por las tierras de esta provincia, salvo excepciones de pueblos grandes.
Reproducimos aquí el comentario que aparece colgado en la web de la Asociación de Amigos de Sarnago



Presentamos en Soria el Nº 6 de la revista Sarnago.
 El Casino “Circulo Amistad de Numancia” nos hizo aterrizar de las nubes
En esta tarde muy lluviosa de Soria, poco más de 20 personas asistieron al acto. Queremos dar la gracias a todos ellos y en especial a los que se desplazaron desde Agreda, de Mazaterón, de otros lugares de la provincia  y desde Vitoria. Hacía media hora que por la calle del Collado habían pasado más de 2.500 personas en la manifestación en contra de la ley Wert de educación.
Pensábamos que estábamos en disposición de  presentar todo nuestro proyecto en la capital.
Después de 33 años como asociación, la edición de 7 revistas, la experiencia que nos daba el hecho de haber  organizado más de 30 actos culturales (muchos de ellos de primer orden). Con el fin de dar a conocer nuestro proyecto y nuestra tierra, desde hace un par de años nos lanzamos a organizar actos fuera de Sarnago, por ejemplo en Tudela de Navarra, donde hemos organizado unas presentaciones de libros relativos a nuestra tierra, donde la respuesta de público era numerosa (más de 80 personas en cada una de ellas, llegando en una ocasión a superar el centenar)
El Casino nos ofreció sus impresionantes instalaciones. Preparamos concienzudamente todos los detalles de la presentación, hasta montamos un video con los actos más importantes que hemos realizado estos últimos años (http://www.youtube.com/watch?v=vOu90C1Gs-g&feature=c4-overview&list=UUoIz8PVx2z6aQFsZjlZ5XGA).
Contamos con la presencia de dos socias de gran altura cultural, Isabel Goig y Elena Labayen (esta última desplazada desde San Sebastián para este acto). Enviamos correos a todos los medios de comunicación de Soria informando del acto, y a todos los contactos que creíamos les pudiese interesar, lo anunciamos por las redes sociales; nos consta que desde el Casino se actuó de la misma forma.
Desde hace años, el tema más recurrente en toda la provincia no es el tiempo que hace, es la despoblación y la falta de futuro para Soria. ¡¡Ojalá!! nuestra asociación fuese capaz de atraer una gran empresa que crease más de 1.000 puestos de trabajo de un plumazo. Como nuestras ideas no son tan grandilocuentes nos conformamos con INTENTAR recuperar nuestro pueblo y nuestra zona a través la cultura.
Algunos piensan, principalmente políticos, que solamente nos dedicamos a jugar y a entretenernos. No pueden comprender que los que no manejamos cifras astronómicas para realizar unas infraestructuras, muchas veces de dudosa utilidad, podamos organizar estos actos culturales. Otros, o los mismos, menosprecian la capacidad de esta asociación en crear, por ejemplo, un museo etnográfico únicamente con las aportaciones y trabajo de los vecinos (alguno dice que no es un museo, solamente es un lugar donde se guardan cosas viejas) para estas cosas únicamente cuenta si te has podido gastar 250.000 euros en un centro de interpretación lleno de multimedia. Son los que no valoran ni el trabajo, ni el esfuerzo y piensan  que todo lo que no cuesta dinero no tiene importancia. Decía D. Antonio Machado Sólo el necio confunde valor y precio.
 Cuando los medios de comunicación dicen que no se pueden desplazar hasta este pueblo para cubrir algún evento o noticia dado que se encuentra a 45 Km. de la capital, hay veces que entiendes esta postura. Dejan mucho que desear que seamos nosotros los que nos acerquemos hasta la capital y tampoco tengan tiempo para cubrir la noticia (excepto alguna honrosa excepción).
Todo esto no es nada más que un pequeño contratiempo en nuestra lucha que nos hará seguir trabajando con más ganas en la recuperación de Sarnago y de toda la comarca.



I Encuentro Literario en Sarnago


“¿Qué tengo yo, que mi amistad procuras?”, preguntaba Lope de Vega. Esa tarde, de nuevo en Sarnago, al entrar en la plaza de las reuniones, actos y concordias, se me vino a la cabeza al ver ese espacio, ya tan familiar, habitado, que no obstruido, por un grupo de franceses que habían llegado en un microbús rojo. Miraban el entorno como nosotras, acostumbrados ya a él, lo mirábamos las primeras veces. Ahora forma parte de nuestras vidas y lo sentimos como nuestro, aunque no falten la sorpresas que produce la luz, siempre variante, capaz de mostrar las montañas, el valle y los árboles distintos cada vez, aunque parecidas sean las sensaciones.

Este año el verano se resiste a dejar las tierras de Soria, y esa tarde del 21 de septiembre, día en que los humanos nos hemos empeñado en que el otoño ha de visitarnos, él, dueño y señor de sus actos, no había hecho acto de presencia.

Llegábamos Leonor y yo de San Pedro Manrique donde Mikel R. Nieto y su equipo (quienes caminan con cámaras y otros objetos desconocidos por nosotras a cuestas por las veredas de la Sierra de la Alcarama en busca de sus sonidos), me habían hecho una larga entrevista sobre la despoblación, sus causas y sus consecuencias. Después habíamos parado a la orilla del río Linares para comer unos trozos de pan con tomate y beber unos tragos de la bota. Sabia combinación de nuestras tierras, Cataluña y Soria.


Para cualquier humano al uso, entrar por el caminillo de tierra que separa el lugar habilitado en Sarnago para aparcamiento y la ágora y encontrar allí aquel grupo de ciudadanos franceses, hubiera resultado, al menos, chocante. Pero nosotras, acostumbradas a vivir actos como no se viven en ningún lugar de estas tierras, contemplamos el hecho con la naturalidad que otorga el conocer a los miembros de la Asociación de Amigos de Sarnago, capaces de casi todo.

Aquel grupo llegaban desde Sarlat (Francia), departamento de Dordoña, entre Burdeos y Touluse. Y, más concretamente, de la Escuela de Idiomas de esa ciudad, en un acto de intercambio con la de Logroño. Y el motivo era leer, en la plaza, con la escuela ocupando un lado de ella, y una gran casona de piedra al frente, retazos de los tres libros escritos por el sarnagués Abel Hernández, nacido en la casona de piedra siempre a la vista de todos los lectores. Esas tres publicaciones donde Abel ha volcado su infancia, su mocedad, parte de su juventud, y los recuerdos de la madurez. “Historia de la Alcarama”, “El caballo de cartón”, y “Leyendas de la Alcarama”.

Como todo lo sencillo, fue cálido. Las voces de la señora francesa que conducía el acto, delicada y armoniosa, sin estridencias, chocaba con el mineral domesticado que envuelve, siglos ha, la plaza, y la dejaba salir hacia los relieves redondeados de puro ancianos de la Sierra de la Alcarama, que cobija cada vez con más frecuencia a todo aquel que acude a Sarnago, “Tierra de nadie, tierra de todos”.

Michel García, cantautor riojano, sin micrófono, acompañado solamente de su guitarra, iba interpretando canciones populares de la zona, de La Rioja y de Soria, que comparten espacio, historias, leyendas, caminos, ovejas y caballerías, algunas de cartón.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Las Móndidas, 2013

Las Móndidas de Matasejún
 

 
 
Las Móndidas de Sarnago
 

miércoles, 17 de abril de 2013

Almarail...esCultural



El día 17 de abril tuvo lugar, en el Casino de Soria, la presentación de las actividades culturales que van a tener lugar en el pueblo de Almarail a lo largo del año 2013. El acto, con el nombre de Almarail… esCultural, estuvo presentado por Juan José Delgado Soto, alcalde de Cubo de la Solana, a cuyo municipio pertenece. Le acompañaron Isabel, la alcaldesa pedánea; Miguel Ángel Rodríguez Marcos, médico, ceramista y escultor; Nadim Dzananovic Ustovic, natural de Sarajevo y residente en Soria desde 1992, escultor; y Francisco I. Las Heras Soto, pintor, con más de setenta obras en su haber.

El motivo de tamaño despliegue artístico se debe a que la inmediata actividad que va a tener lugar en este pequeño y precioso pueblo será una escultura metálica que representará un rebaño de ovejas con un pastor al frente, que ha sido diseñada por Miguel Ángel Rodríguez y será compuesta por él y Nadim. Por otro lado, Francisco Las Heras se encargará de pintar un mural representando una puesta de sol. Todo ello en el centro mismo de Almarail y como homenaje a la Trashumancia, como actividad soriana fundamental durante siglos, y a la Cañada Real Soriana Oriental, que discurre por el término.
Se trata, como ha dicho Rodríguez Marcos en la presentación, de hacer el pueblo más y mejor habitable ya que, asegura muchos pueblos son “feos, grises y tristes y el carácter de las personas lo modela el entorno en que vive”. Él sabe mucho de eso, ya que ha conseguido que el pueblo de Pedrajas, donde reside, se convierta en un espacio poseído por el Arte en forma de escultura.

Por otro lado se va a convocar el I Certamen de relato corto “Almarail”, cuyos textos coadyuvarán a la edición de un libro sobre este lugar situado en el centro de la provincia, regado por el río Duero, con un entorno delicioso que ahora, con el proyecto que ha sido presentado, verá incrementado su atractivo, al que se añade también la Torrejalba, o Turujalba, atalaya de origen árabe.
Para más información se puede acceder a la web cuyo máster es Juan José Delgado Soto: http://www.almarail.com


domingo, 11 de noviembre de 2012

El Museo del Traje, en Morón de Almazán



Era, un museo sobre el traje soriano, una vieja aspiración de don José Tudela de la Orden, desde hace noventa años, cuando reportajeó una exposición de trajes que había tenido lugar en El Royo. Después vendrían, siempre de la mano de Tudela, comentarios a otras muestras similares en el Salón Blanco de la Diputación de Soria, o en espacios como el Museo del Pueblo Español, avisando siempre el ilustre archivero sobre la riqueza y variedad de la indumentaria soriana. En ella se fijó también Valeriano Bécquer para sus composiciones pictóricas costumbristas, una de cuyas recreaciones se puede ver en el museo que recuerda, a él y a Gustavo Adolfo, en Noviercas.
Conscientes algunos sorianos del valor etnográfico de la indumentaria, algunas prendas fueron guardadas en arcas y desde hace años son expuestas coincidiendo con algún evento cultural. Recordamos ahora un desfile de modelos con estas prendas que tuvo lugar hace ya más de quince años, en Alcozar, gracias a la muy activa asociación de este pueblo, a cuyo frente ha estado (no sabemos si lo sigue estando), Divina Aparicio.
Hace unos meses fue en Fuencaliente del Burgo, con motivo del día de la recreación de la siega y la conmemoración de la compra del coto redondo por parte de sus habitantes. En otra ocasión algunas mujeres de Baraona abrieron las arcas para mostrar a Cruz Vergara algunos de sus tesoros, que Cruz mostró a su vez a los televidentes de Canal 4. El Museo Pastoril de Oncala tiene expuestas vestimentas propias de los pastores trashumantes. Recientemente, en el Centro Cultural de Sarnago se ha instalado una vitrina donde se guardan los vestidos y los tocados de las Móndidas. En algunos museos etnológicos se puede ver alguna prenda. Y una forma de ver la ropa tradicional en vivo y en movimiento, es presenciar los bailes tradicionales del Grupo de Danzas Sorianas, por ejemplo el próximo día 8 de diciembre, de 13 a 15 horas, en Santa Cruz de Yanguas.

También en la Historia ocupa un lugar importante la indumentaria, ya que encontramos recogidas en testamentos, legítimas e hijuelas, unas prendas con nombres antiguos y preciosos, que ya sólo es posible encontrarlos en diccionarios como el de Autoridades o Covarrubias. Por ejemplo, en una relación de bienes de una legítima, datada en San Pedro Manrique, en el mes de mayo de 1753, aparece un jubón de chamelote (tejido urdido con pelo de camello según el Diccionario de Autoridades), una basquiña, y un miramelindo, aderezo que, al parecer, era propio de gentes adineradas, ya que lo hemos encontrado también en una manda testamentaria de la marquesa de Palafox.
Otro ejemplo, esta vez en una hijuela fechada en 1604, “un bobillo colorado de saial por el precio de tres reales”. El bobillo era un encaje que se ponían las mujeres alrededor del cuello, según el Diccionario de Autoridades. En el libro de visitas de la Ermita de la Virgen del Monte encontramos las telas usadas para hacer un vestido a la imagen en el año 1690: tafetán azul de Granada, brocado de flores, seda y mitán.
Todo esto, disperso, ha sido orientado por el joven historiador y etnógrafo Enrique Borobio quien, junto con el departamento de Cultura de la Diputación Provincial de Soria, Yolanda Martínez al frente, ha logrado poner en marcha un dignísimo Museo del Traje, en la villa de Morón de Almazán, algunas de cuyas piezas, incluidas joyas, estuvieron expuestas el pasado año en el Casino de la Amistad Numancia, donde Enrique mostró, explicó y hasta dejó tocar esas alhajas con nombres también preciosos, como siguemepollo, zarcillos...

Morón es un interesante lugar que perteneció al señorío de los condes de Monteagudo (desde 1915 Monteagudo de Mendoza para distinguirlo de otro). Estuvieron emparentados, por vía bastarda, con los reyes de Navarra y por legítima a varios nobles relacionados con Soria, como los Mendoza o los señores de Cameros. Los Mendoza engrandecieron la plaza de Morón con sus monumentos, que llaman la atención de cualquiera que pasa por allí, tanto por la belleza y elegancia de iglesia y palacio (donde al menos uno de los nobles de la Casa vio la luz, Rodrigo de Mendoza y Mendoza, virrey de Calabria, nieto del guarda mayor de Enrique IV), que convive con la tradición constructiva de las casas de la plaza, donde también, advirtiendo que es villa, se alza el rollo o picota.
En el palacio se ha instalado el Museo y en sus vitrinas pueden contemplarse escenas cotidianas, de fiesta familiar y de trabajo, cada una de ellas ambientada con la indumentaria propia. Alrededor de ellas, utensilios de labor completan la escena de la vida y las actividades en los pueblos de Soria, dejando clara la diferencia en la vestimenta, en contra de la homogeneización de la actualidad.
Las vitrinas y los espacios que las acompañan muestran objetos de muchos de nuestros pueblos: Ágreda, Soria, San Pedro Manrique, Rioseco, Ledesma, Baraona, Fuencaliente del Burgo, Villabuena, Velilla de los Ajos, Fuentearmegil, Camparañón, Almazán, San Esteban de Gormaz, Zayuelas, Tarancueña, Frechilla de Almazán, Morcuera, Rioseco, Gómara, Tardelcuende, Gallinero, Velilla de la Sierra, Santervás del Burgo, Torreandaluz, Burgo de Osma, Chércoles, Trébago, Torrubia de Soria, Rebollar, Quintanilla de Tres Barrios, Morón, todos ellos de Soria, y Tordehumos (Valladolid).

La gestión del Museo del Traje ha sido encomendada, como la de la Villa Romana de Las Cuevas de Soria, a Soria Museum. Tanto esta empresa, como el Departamento de Cultura de la Diputación de Soria, están empeñados en hacer del Museo un lugar vivo, donde se realicen actividades en las que participen los habitantes de Morón, por lo que habrá que estar atento a lo que vayan programando, así como a los horarios y fechas de visita, que en invierno se reducen sensiblemente.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Otoño en Tierras Altas


Un año más, la Mancomunidad de Tierras Altas propone rutas y actividades para el otoño de 2012. Danzas, paseos, la tradicional matanza del cerdo, la elaboración de rosquillas en hornos que han funcionado durante siglos, migas… Una oferta más que interesante para conocer un mundo que empezó hace siglos y llegó hasta nuestros abuelos, incluso hasta nuestros padres, para desaparecer casi como un relámpago.