Ha llegado a nuestros ojos el documental “Mañicos”, producido por la Universidat Autònoma de Barcelona, Televisió de Catalunya y Màster documental creatiu. Viene a nuestro web porque el asistente de dirección y fotografía es Luis Herrero, soriano de Quintana Redonda.
Está rodado en el Centro Aragonés de Barcelona, con el hilo conductor del baile de la Jota, y en él tienen la voz los aragoneses residentes en la Ciudad Condal.
Viéndolo, nos ha hecho recordar los centros sorianos, que tan bien conocemos, donde se reúnen, al igual que la buena gente aragonesa, personas procedentes de los pueblos de Soria. Y nos ha hecho pensar en la nostalgia que se siente del terruño. Da igual que la emigración sea a un país extranjero que a otra comunidad distinta de la del nacimiento. El pueblo donde se han dado los primeros pasos, las personas que han rodeado la infancia, el lugar donde se ha dado el primer beso, va siempre en el corazón de los que se ven obligados a dejar su tierra.
Los aragoneses que intervienen son mayores, de los setenta para arriba. Los hijos, vinculados a los pueblos de sus padres sólo durante el verano, posiblemente no tomarán el relevo en los centros en los que sus ancestros han pasado tan buenos ratos. La “última jota”, anunciada por el jotero ante la cámara, es un premonición del destino que espera a la añoranza en grupo.
Otra reflexión, o una pregunta ¿por qué nos empeñamos en que los inmigrantes se adapten a nuestras costumbres y forma de vida, si sabemos, por nosotros mismos, lo difícil que eso resulta?
Está rodado en el Centro Aragonés de Barcelona, con el hilo conductor del baile de la Jota, y en él tienen la voz los aragoneses residentes en la Ciudad Condal.
Viéndolo, nos ha hecho recordar los centros sorianos, que tan bien conocemos, donde se reúnen, al igual que la buena gente aragonesa, personas procedentes de los pueblos de Soria. Y nos ha hecho pensar en la nostalgia que se siente del terruño. Da igual que la emigración sea a un país extranjero que a otra comunidad distinta de la del nacimiento. El pueblo donde se han dado los primeros pasos, las personas que han rodeado la infancia, el lugar donde se ha dado el primer beso, va siempre en el corazón de los que se ven obligados a dejar su tierra.
Los aragoneses que intervienen son mayores, de los setenta para arriba. Los hijos, vinculados a los pueblos de sus padres sólo durante el verano, posiblemente no tomarán el relevo en los centros en los que sus ancestros han pasado tan buenos ratos. La “última jota”, anunciada por el jotero ante la cámara, es un premonición del destino que espera a la añoranza en grupo.
Otra reflexión, o una pregunta ¿por qué nos empeñamos en que los inmigrantes se adapten a nuestras costumbres y forma de vida, si sabemos, por nosotros mismos, lo difícil que eso resulta?
Merece la pena verlo: manicosdocumental.blogspot.com

5 comentarios:
Siempre he creido que estaba de paso, alli donde iba.. como buen emigrante... siempre mirando hacia el punto de origen...
No está bien que nos inviten a ver un blog, desde el nuevo de Isabel Goig (actualidadsoriaysuspueblos), y aquí te impidan la entrada.
Por muy bien que te vaya en el sitio donde estés, siempre recordarás los lugares de la infancia.
Por muy bien que te vaya en el sitio donde estés, siempre recordarás los lugares de la infancia.
aragoneses + sorianos + "norte-guadalajareños"=jotas= ¿CELTIBERIA? ;-)
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